Anna FERRER

la isla desde el oasis

  • AÑO: 2003
    DIMENSIONES: 82 x 80 cm
    TÉCNICA: fotografía
    EDICIÓN: única en esta medida
    MODALIDAD: fotografia
  • Colombia ocupa el tercer lugar en el ranking mundial de países con mayor número de desplazados por la violencia, después de Sudán y la República Democrática del Congo.

    Según estimaciones del gobierno, existen dos millones de desplazados internos en Colombia, si bien las ONG creen que esta cifra  podría ser de aproximadamente 3.5 millones de personas.

    Cada día, miles de personas en las áreas rurales del país huyen de la violencia, el expolio y la persecución ejercida por guerrilleros, pero sobretodo por paramilitares o por el mismo ejercito, y se desplazan a la relativa seguridad de Bogotá, en busca de la protección que da el anonimato entre las masas.

    Altos de Cazucá es un conjunto de barrios al sur de Bogotá que alberga a decenas de miles de desplazados internos.

    La isla y el Oasis son dos de sus barrios.

    La mayoría no pueden regresar a los hogares que se vieron obligados a abandonar, expoliados por sus victimarios; al mismo tiempo enfrenta dificultades de integración en la gran ciudad, precisamente por su condición de desplazados.

    La falta de oportunidades hace que la juventud sea presa fácil para reclutamiento forzado por parte de las AUC (Autodefensas Unidas de Colombia, guerrilla de derechas tolerada por el gobierno colombiano), masivamente presente en los barrios periféricos.

    Los ingresos altos pueden ofrecer a las AUC mediante el reclutamiento o la actividad de informante, son muy atractivos.

    Aunque muchos sencillamente no tienen alternativa: el reclutamiento forzado está dirigido hacia los hombres jóvenes desempleados. Se les acusa de vagar por las calles, de apoyar a la guerrilla de izquierdas o de ser sencillamente izquierdistas, y cuando se niegan al reclutamiento se les asesina brutalmente.

    Pareciera que el conflicto está siguiendo a sus víctimas.

    A.Ferrer

    Abril 06

    *****

    ESTO HUELE MAL

    El 11 de mayo de 2005, entre la 7.30 y las 8 p.m., cinco hombres fuertemente armados fueron de casa en casa con una lista en sus manos preguntado por los nombres de hombres jóvenes. En el barrio El Oasis en los Altos de Cazucá, tres jóvenes fueron obligados a colocarse boca abajo en medio de la calle y luego cada uno recibió un balazo en la cabeza.  Michael Arranda, de 14 años y Omar Erminso Hernández de 16 años, murieron al instante y Javier Vargas de 19 años, quedó mortalmente herido. En otros barrios de Altos de Cazucá también se reportaron asesinatos y desapariciones, y los habitantes hablan de más de 15 jóvenes y menores asesinados en un fin de semana.

    Estos asesinatos forman parte de una campaña de terror social que va acompañada de amenazas escritas en las paredes de los Altos de Cazucá que dicen: “acuesten a dormir a sus hijos temprano o nosotros los pondremos a dormir”.

    Los sábados a mediodía cuando la calle principal del barrio de La Isla está llena de niños jugando, hombres conversando y mujeres haciendo la compra semanal de verduras y arroz, una veintena de jóvenes afro-colombianos se reúnen frente a la gran casa cultural de color verde que una organización para afro-colombianos desplazados construyó con una donación. (1)

    ————————————————————-

    (1) Extracto de LA JUVENTUD DENTRO DEL CONFLICTO URBANO. Violencia, control social e iniciativa cultural en los Altos de Cazucá. Por Kirstina Westh Jensen. Publicado por www.pcslatin.org

     

     

     

     

  • Exposiciones

    Compartir/share: Email this to someoneShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+